lunes, 29 de octubre de 2012

El caso del Concurso Ciudad de Burgos


Veamos lo sucedido esta semana en el Concurso de Poesía Ciudad de Burgos. Resultó ganador de los 7.200 € y la publicación en Editorial Visor el poeta Daniel Rodríguez Moya, con "Las cosas que se dicen en voz baja". 

Pues bien: el día 27/10, el Diario de Burgos anuncia que los dos pre-seleccionadores del premio, Ricardo Ruiz y Pedro Olaya, han escrito una carta informando de que el poemario premiado no estaba entre los 11 finalistas (de 141 presentados) y, por tanto, acusando al jurado de incluirlo a ultima hora, a pesar de su baja calidad, exclusivamente para ser premiado. 

Se da la circunstancia de que el ganador es granadino, igual que el presidente del jurado, el muy honorable Luis García Montero, y de que ya había publicado varios libros en Editorial Visor, la encargada este año de publicar el libro. Chus Visor, honorable director de la misma, también figuraba entre los miembros del honorabilísimo jurado, que se completaba con los no menos honorables señores Joan Margarit, Jesús Jiménez y Luis Morante. 


                  (De derecha a izquierda, García Montero, 
                   Chus Visor y Benjamín Prado)

Para los dos pre-seleccionadores, "esta actitud pone en entredicho la credibilidad y honestidad de quienes han realizado el trabajo previo y cuestiona la imagen del Ayuntamiento de Burgos, entidad organizadora. Que este comportamiento sea moneda habitual en los concursos, como reconocen sin tapujos estos impúdicos vates y sus cómplices, no les exime de una responsabilidad ética y moral que debe primar en aquellos comportamientos que afectan a terceros, en este caso a la entidad patrocinadora, a los responsables de la selección rigurosa de los trabajos y, por supuesto, al resto de autores finalistas del certamen". 


Asimismo, denunciaron "la actitud que tanto la editorial Visor como algunos acreditados miembros del jurado que, presumiendo de ética, han puesto en práctica para premiar un trabajo que, dada su escasa calidad, no había sido seleccionado previamente y que no dudaron en incluir entre las obras finalistas para, sin recato ni pudor alguno, otorgarle el reconocido premio poético".


Hasta aquí, lo habitual en tanto premios literarios, cosa que tengo bien denunciada en este blog, y que de tan común ya no llama la atención. Lo que más me ha gustado del asunto es las declaraciones de nuestro querido Luis García Montero, adalid de la postura ética de izquierdas, que se mostró: 

"Muy sorprendido por el tono de furor y de injusticia que han utilizado los preseleccionadores", indicando que no son miembros del jurado, sino una ayuda y que (…) "Cuando al responsable de la editorial o a un miembro del jurado le llega la noticia de que alguien se ha presentado al premio, tiene derecho a pedir que su libro se añada a la deliberación. Esa es la costumbre establecida en la inmensa mayoría de los concursos literarios y eso es lo que ocurrió en el Premio Ciudad de Burgos". 

Más aún, García Montero añade que estos pre-seleccionadores: "Con su soberbia y su agresión ensucian el nombre público de personas respetables y desaniman a las instituciones que deciden apostar por la poesía en tiempos difíciles para la cultura".

"Pero, de la misma forma que en las bases se especifica que el fallo es cosa del jurado", contrarresta el Diario de Burgos, "en ningún punto de las mismas se hace referencia a esa ‘costumbre’ de la que habla García Montero".

(véase la noticia completa en: http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z3D60CD2D-DDBE-1B23-E3F1629188182037/20121027/polemica/decision/jurado/cuestiona/limpieza/premio/ciudad/burgos)

Dicho de otro modo: la desfachatez es tanta y la sensación de impunidad tan evidente que el mamarracho en cuestión se permite apuntar la "costumbre" ( o sea, el pasteleo habitual) como un hecho favorecedor de la literatura, mientras que la limpieza y rectitud son consideradas "furor e injusticia".

Así nos luce el pelo en este país: ¿a alguien le suena eso de que ciertas empresas privadas utilicen los recursos públicos para fomentar sus negocios?

sábado, 27 de octubre de 2012

Cómo comer sushi (The Japanese tradition).


Realmente, es una lástima que este descacharrante vídeo no esté subtitulado en español. Pero como sé que mis cultísimos lectores dominan el inglés, ahí, va, para deleite de la muchachada. 





A ver quién se atreve luego a afirmar que los nipones no tienen sentido del humor.

miércoles, 24 de octubre de 2012

"El Parnaso", de Estevan Daça





Quando las desdichas mías 
pienso que se han de acabar, 
se tornan a començar. 

Si ventura, de piadosa, 
alguna dicha me ordena, 
desdicha la desordena, 
que es en mi mas poderosa.

Nunca se atraviesa cosa
en que me pueda dañar
que no torne a començar. 


Gran interpretación la de El Cortesano (José Hernández Pastor, contratenor, y Ariel Abramovich, vihuelista) de este "villancico a cuatro" de Estevan Daça, vallisoletano de la segunda mitad del siglo XVI. 

Quizás en este comienzo de otoño necesite de este "El Parnaso", libro para vihuela y voz tan delicado y frágil, a la vez que evocador y ligero. 

Reconozco que la música renacentista no tiene el atractivo inmediato de la barroca, ni su riqueza de contrastes, ni la madurez instrumental y de composición que alcanza apenas cincuenta años después. Hay que tener una actitud abierta para penetrar en sus aparentes monotonías. Los frutos merecen la pena, lo aseguro. 


viernes, 19 de octubre de 2012

"Sweet Tooth" , de Ian McEwan



No resistí la tentación de leer la última novela de Ian McEwan antes que apareciera traducida al español (*), y la verdad es que me ha gustado bastante. Mucho más que "Chesil Beach", desde luego, pues me pareció un tour de force literario algo forzado y poco interesante, pero menos que "Expiación" (para mi gusto, su mejor obra de los últimos años). 

La acción está situada en Inglaterra a principios de los años setenta. La protagonista, Serena, es introducida por un antiguo amante en el MI5, los servicios secretos británicos. Allí se le ordena contrarrestar la entonces sólida posición de los comunistas en el mundo intelectual, apoyando a autores que se desmarcan de esta tendencia bajo la cobertura de una fundación filantrópica. Desgraciadamente, se involucra en una relación amorosa con uno de esos escritores, un joven prometedor en el comienzo de su carrera. Su posición entre dos situaciones contradictorias e irreconciliables lleva a un final abrupto que es, sin duda, el mayor encanto dela novela. 

Porque McEwan está como siempre: algo tramposillo, eficaz narrador, fino prosista y un fenómeno con los cierres de la novela. Ya en "Expiación" forzaba al lector magistralmente a reconsiderar cada línea que había leído, a encajar de nuevo las piezas y darles su sentido final, que distaba bastante del que había supuesto hasta el momento. En "Sweet Tooth" (algo así como "Goloso" o "Golosina", traducido literalmente) vuelve a sus buenos hábitos y nos regala un final sorprendente, no tan logrado como aquel pero, no obstante, una maravilla de buen hacer y de relojería estructural que a más de uno dejará con la boca abierta. 

A ver si la traducen pronto.  



(*) Fue publicada en Inglaterra el 21 de agosto de este año y supongo que pronto lo hará aquí Anagrama.

domingo, 7 de octubre de 2012

Well, let's talk politics... (*)



Como soy un pesado, de vez en cuando recurro a la memoria. Y estos días no he podido evitar acordarme del en su momento apocalíptico plan Ibarretxe. Que fue generado y desarrollado en el arrogante, estúpido, brutal segundo cuatrienio de Aznar (2000-2004) y deshecho en un instante al poco de entrar a gobernar Rodríguez Zapatero. 

Recordemos cómo al bueno de Ibarretxe se le dio la oportunidad de expresarse y debatir su plan en el Congreso de los Diputados. Y cómo se votó, se rechazó y, cuando quiso darse cuenta, ya estaba el Lehendakari de vuelta en Vitoria y preguntándose: "¿Qué me ha pasado, pues?" 

Lo que era una amenaza tremenda a la unidad del país, un reto independentista, una colaboración con el terrorismo etarra y bla, bla, bla, pasó a ser una larga cambiada, faena de aliño y, ¡zas!, el morlaco es devuelto a los corrales. Con elegancia. Con clase. Con todas las garantías, legitimidades e incluso cortesía democráticas. 

Veamos lo que sucedió el otro día entre Artur Mas y Mariano Rajoy: venía el catalán con el "Me va a decir que no a lo que le pido" por delante. ¿Qué hizo Mariano el Corto? Decir que no tajantemente. Con dos cojones. Porque sí. 

Más aún: pocos días después se celebra la conferencia de presidentes de Comunidades Autónomas. Protocolo: se sientan los presis según el orden cronológico de aprobación de su correspondiente Estatuto de Autonomía, de más a menos cerca del Presidente del Gobierno de España. Primero, Patxi López, segundo, Artur Mas. ¿Qué hace Marianico? Coloca a la repipi de la Soraya (Sáenz de Santamaría) entre Mas y él, cosa que nunca había sucedido. Otro agravio infantil, gratuito, estúpido y, sobre todo, inútil. Porque Mas, a pesar de lo que parecía, no se ha plegado a las exigencias de recortes de déficit que impone. El, que es el que antes y más ha recortado en su comunidad. Hay que ser cenutrio para cometer torpezas de este calibre una y otra vez.

Algunos dicen que todos los políticos son iguales. No es cierto. Los hay mucho más torpes. Parece ser que la derecha troglodita que padecemos se lleva la palma en este aspecto. Así como del plan Ibarretxe nunca más se ha oído hablar (hasta hace pocas fechas, precisamente), de CiU y del PNV-Bildu seguro que vamos a tener noticias abundantes. 

Me imagino que los augustos regidores de este país serán tan hábiles como de costumbre. Y tendrán que volver los socialistas a arreglar el desaguisado en 2015, como si lo viera. 

(*) Cito a Blaine Raininger, de Tuxedomoon, en una histórica entrevista-actuación con Paloma Chamorro (TVE) a principios de los ochenta, en pleno apogeo de Ronald Reagan en EEUU.

martes, 2 de octubre de 2012

¡Y ahora nos rescatan!



Ya me gustaría que explicaran de quién o de qué exactamente, y quién creó las condiciones para que el príncipe azul venga a salvarnos del fiero dragón en su caballo bayo. 

Por lo pronto, me veo trabajando hasta que las ranas críen pelo. O hasta que San Juan baje el dedo, y lo tiene de piedra. 



Hablando de eso, mi abuela Libia solía decir: "Eres como los santos de Francia, que tienen ojos y no ven". Se refería a las estatuas de las catedrales del Císter, de origen francés, según deduje más adelante. 

Así están los ceporros que nos gobiernan: sin una triste idea, sin ángulo de visión por las anteojeras neoliberales que llevan puestas. Ciegos. Torpes. Lerdos. De piedra  e inermes ante lo que nos viene. 

Escuché la milonga de los presupuestos para 2013 (otro año triunfal) y no encontré NI UNA SOLA IDEA para reactivar la economía y crear empleo. Nada.

Y es que en este país no se crearán puestos de trabajo mientras no se tire del carro con el sector público, como ha sucedido siempre. ¿O hay que volver al ejemplo del New Deal de Roosevelt para que capten el conceto esas acémilas del gobierno?



sábado, 29 de septiembre de 2012

"Medusa", de Ricardo Menéndez Salmón



Llevaba tiempo esperando de Ricardo Menéndez Salmón la excelencia en el arte de novelar que mostró en sus inicios (con "La noche feroz", por ejemplo) y que sus últimas entregas, si bien todas interesantes y a ratos soberbiamente escritas, no acababan de concretar. 

Ya en entradas anteriores (1) he hablado de sus dotes superlativas y de su capacidad para joder la marrana con exordios a las antípodas de la función narrativa que acababan lastrando e incluso invalidando el conjunto de la novela. 

Comunico con gozo que en "Medusa" ha conseguido dominar esas tendencias disgregadoras y engranarlas dentro de la ficción sin que el artefacto chirríe demasiado. En realidad, le ha faltado poco para que esta novella me entusiasmara. Quizás alguna de las páginas centrales en que Menéndez Salmón recae en los vicios mencionados y se hacen algo indigestas. Sin embargo, son más que compensadas por el final, delicioso a la vez que espectacular, consecuente y muy brillante, en el tono del resto de la narración. 




Para abreviar, diré que la novela trata de la vida de un tal Prohaska, artista (pintor, fotógrafo, cineasta) obsesionado con la imagen artística, con las múltiples manifestaciones de la violencia y el horror humanos, con concretar en un punto inamovible la deriva incesante de la vida, el renovado espanto que esta causa. 

Se trata de una suerte de notario desapasionado que, sin embargo, registra para la posteridad los mayores desastres que los hombres pueden ejercitar contra sus congéneres. La Alemania nazi y sus hecatombes de matadero industrializado, las apocalípticas bombas atómicas en Japón, la Guerra Civil española, las ominosas dictaduras de Hispanoamérica. 



Su ojo desapasionado se posa en algunas de las más demoledoras hazañas del siglo XX y las registra minuciosamente, con la mayor altura estética, para que nadie pueda nunca desapegarse de ellas. El mismo Prohaska es contaminado por la experiencia, pero logra sobrevivir hasta un par de décadas después. 

En fin, no debo desvelar más del argumento porque es menester que el lector aficionado a la buena literatura de verdad lea esta novelita tersa, redonda, apasionante. Está tan bien escrita que, si no tuviera tan poco que ver con mi estilo, me produciría una envidia tremenda. Tanta como desolación deja en el lector tras apurar las últimas líneas de esta magnífica experiencia literaria. 


(1) En la de 17/1/2011, que comenta "La luz es más antigua que el amor", por ejemplo.

Las verdaderas razones.



http://lacomunidad.elpais.com/no-estamos-locos/2012/9/19/rajoy-obligo-dimitir-esperanza-aguirre-tras-bronca-por

En esta noticia se da cuenta de lo que es un rumor generalizado sobre las causas reales de la dimisión de la Aguirre.

Está claro que los dioses, cuando quieren perder a los hombres, les dejan que pequen de hybris. Esta soberbia, tan habitual en España entre los que se aúpan al poder, ya lleva destruidos a varios, y más que caerán. 

Esperemos para ver en qué acaba lo de González, su sucesor. Recordarán la anécdota de este pijotero en Andorra que conté en la entrada de hace cosa de un año y las movidas con el espionaje entre miembros del PP de esta Comunidad. 

Luego, está lo del Canal Isabel II en que también anduvo metido... En resumen, la misma bazofia con cara de niñato bien y cuadrilla de mentecatos e incapaces, pero muy bien colocados  a la sombra de los que han gobernado. 

¡Qué país!

lunes, 17 de septiembre de 2012

No me resisto a copiar este fragmento...


De "El giro", págs. 81-82:

"(Alejandría) contaba con varias atracciones turísticas, entre otras, un teatro impresionante y un gran barrio de mala vida, pero los visitantes siempre se fijaban en una cosa verdaderamente excepcional que había en ella: en el centro, en un suntuoso emplazamiento llamado el Museo, había sido reunida, sin escatimar gastos, la mayor parte de la herencia intelectual de las culturas griega, latina, babilónica, egipcia y judía, y había sido minuciosamente archivada para facilitar la investigación. Ya en el año 300 a. e. v., los soberanos de la dinastía ptolemaica que reinaban en Alejandría tuvieron la acertada idea de atraer a su ciudad a los eruditos, científicos y poetas más destacados, ofreciéndoles empleos vitalicios en el Museo y poniendo a su disposición buenos salarios, exenciones fiscales, alojamiento y manutención gratis, así como los recursos casi ilimitados de la biblioteca. 

Los beneficiarios de tanta liberalidad establecieron unos niveles intelectuales altísimos. Euclides desarrolló su geometría en Alejandría; Arquímedes descubrió el número pi y puso los cimientos del cálculo; Eratóstenes postuló que la Tierra era redonda y calculó su circunferencia con un error de un 1 por 100; y Galeno revolucionó la medicina. Los astrónomos alejandrinos conjeturaron la existencia de un universo heliocéntrico; los geómetras dedujeron que la duración del año era de 365 días y un cuarto, y propusieron añadir un "día intercalar" cada cuatro años; los geógrafos especularon con la posibilidad de llegar a la India en barco zarpando desde España en dirección al oeste; los ingenieros desarrollaron la física hidráulica y la neumática; los anatomistas se dieron cuenta por primera vez de que el cerebro y el sistema nervioso constituían una unidad, estudiaron el funcionamiento del corazón y del sistema digestivo, y llevaron a cabo experimentos en el ámbito de la nutrición. El nivel de los logros alcanzados fue enorme". 


¿Hay quien no vea el cruel contraste con los recortes, la burricie de los que nos gobiernan y la incuria cultural del momento?

Personalmente, a mí me duele este país. 

Así que dimite, ¿eh?




Ni voy a molestarme en vituperar a esa tipeja. Todo lo malo que le suceda lo tiene bien ganado. Es la tipa más nefasta y perniciosa que ha pasado por la política de este país. 

Ya sé que otros iguales o peores van a ocupar su lugar. El problema, me repito, no es la persona, sino quienes la aúpan y mantienen en el poder. 

Pero qué quieren que les diga: hoy hemos celebrado con un buen Ribera del Duero que se largue de una vez. 

El quinto de varios: "El giro", de Stephen Greenblatt.



Todo buen libro lleva al lector atento a otros mejores que el primero. Es lo que me ha sucedido con el excelente "El giro", un ensayo de S. Greenblatt sobre la recuperación en la Edad Moderna de "De rerum natura", de Lucrecio. 

Los curiosos azares en que se vio envuelto el manuscrito, conservado en una abadía alemana hasta que fue recuperado por el humanista italiano Poggio Bracciolini en 1417, así como las no menos interesantes circunstancias de su apreciación y éxito entre las élites culturales europeas y el modo en que las ideas de Epicuro contribuyeron a cambiar la manera de pensar de Occidente son la esencia del libro. Apasionante. 

"El giro" está escrito de modo ágil y muy bien documentado, en la línea de los best-sellers culturales que suelen florecer en suelo anglosajón. A mí me resultan un poco sospechosos, pero esta vez me he tragado las suspicacias. 

Transmite con facilidad la pasión por el saber que embargó a los humanistas del cuatrocientos, de modo tal que, siguiendo el hilo de las historietas de tal o cual personaje, introduce gran cantidad de información sobre el lugar y la época, tan remotos y (para mí) desconocidos, y lo convierte en un libro mucho más denso de lo que aparenta su fachada de cuasi-best-seller. 

Recomiendo encarecidamente su lectura, entre otras cosas, porque abre más puertas y plantea más dudas de las que despeja, cosa que es de las mejores que se puede decir de un ensayo. 

Y ahora me ha obligado a leer "De rerum natura", por supuesto. De ningún modo voy a privarme de disfrutar las maravillas que Greenblatt me ha estado prometiendo toda esta semana. 



viernes, 7 de septiembre de 2012

El cuarto de varios: "Rehenes", de Stefan Heym




Debo a una gozosa confusión el haber dado con "Rehenes". Sucedió que ya había leído la poesía de Georg Heym traducida a español y asimismo su novela "El ladrón", publicada por Ed. Amaranto-Sipiente. Así que pensé que era otra más del mismo autor, desconocida para mí, y se la compré a Pepito, el de la librería Antígona.  

Pues no. Stefan no es lo mismo que Georg, y supongo que  apellidarse Heym en Alemania es bastante más común de lo que imaginaba. Conque, descubierto el error, la hojeé por encima y, al poco, estaba leyendo "Rehenes" con fruición.

No voy a decir que se trate de una joya de la literatura, pero es una novela deliciosa, ágil, con un tema atrayente y decididamente bien escrita, aunque a veces pueda parecer que muestra menos virtudes de las que realmente tiene.

El comienzo es de lo mejor del libro: en un cafetucho de la Praga ocupada por los nazis desaparece un oficial de la Wehrmacht. A pesar de que a todas luces parece tratarse de un caso de suicidio, todos los presentes son detenidos y considerados rehenes, en tanto se entrega a las autoridades el culpable del "asesinato". Si no lo hace en un plazo de días, serán fusilados. 

Resulta que entre los detenidos está un miembro de la Resistencia que, en comandita con otros dos personajes que forman una trama paralela, ideará un plan para hacer que la barbarie ocupante sea burlada y los verdugos vean sus planes completamente frustrados. 

Así contado, puede parecer un cuento de hadas o una comedieta fantástica. Algo de fantasioso hay en esta historia tremenda, quizás la idea de que la inteligencia y la moral vencen finalmente a la sinrazón totalitaria. Sin embargo, no tiene nada de complaciente. La brutalidad con la población ocupada es la única regla de comportamiento de los nazis. Los checos no pueden sino resistir hasta la muerte, soportando torturas y abusos de todo tipo. Sólo la integridad y la inteligencia de Janoschik, el improbable héroe de esta historia, consiguen revertir el esquema de fuerzas y hacer que los castigadores prueben su propia medicina. 

En resumen, una novela ligera pero no trivial, de escritura ágil y mesurada, extremadamente eficaz y con una trama impecablemente desarrollada. De esas que, aunque no lo digan las gacetillas de la contraportada, no hay modo de dejar de leer hasta que se acaban. 



sábado, 1 de septiembre de 2012

También se cargan "Carne Cruda", en Radio 3





Estamos como queremos. Visto el talante liberal y conciliador del PP y sus ganas de no utilizar despóticamente la mayoría absoluta que los inconscientes españoles les hemos otorgado, nada puede extrañarme ya. 

Pero me jode que se carguen (de malas maneras, a traición y por motivos exclusivamente políticos, digan lo que quieran decir) uno de los programas más libres, inteligentes, pasaos y molones de la radio. 

Todo aquel que haya escuchado Carne cruda sabrá a qué me refiero. 

Ya que Javier Gallego, su director y presentador, no ha podido despedirse de sus oyentes, lo hace en carta. Aquí está el enlace: 

http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/08/31/radio-3-cancela-carne-cruda-ni-venceis-ni-convenceis/

jueves, 30 de agosto de 2012

Ha muerto Bernardo Bonezzi


No puedo evitar un escalofrío al saber que han encontrado a Bonezzi muerto en su casa de Madrid. 




Lamento lo obvio de la cita musical, aunque el vídeo es para no perdérselo. Apenas catorce añitos tenía el chaval. Pero es que todos éramos demasiado jóvenes entonces. 

No sé, queridos, me temo que hoy ha muerto algo más que un músico. 

martes, 28 de agosto de 2012

¡YA!




A pesar de que el cuerpo se rebelaba contra la evidencia, provocándome una migraña de campeonato que dura ya dos días y apenas he podido controlar con ayuda de la química, he de anunciar que acabo de escribir el último párrafo de "Los Días y la Noche". A las 13:01, para ser más exactos. 

Que nadie se engañe: esto no es ni mucho menos el final del trabajo ingente de escribir una novela. Solo que ya se ve el final del túnel y, sobre todo, ya puedo comenzar a leerla con otros ojos y a saber si lo que hay escrito se corresponde mucho o poco con lo que quería decir. Y, por eso mismo, comenzar a valorarla. 

Porque juro que es la primera vez que no sé qué demonios he creado. Es decir, sí que lo sé, y de sobra, (la arquitectura de una novela como LDyLN no se improvisa así como así: uno ha de ser consciente hasta del mínimo detalle) pero no soy capaz de calcular el efecto que tendrá en un hipotético lector. De hecho, espero con incertidumbre ver qué efecto me causa a mí, leída toda de corrido y con el modo de corregir activado. Calculo que agridulce, como siempre. 

Pero, en fin, ya está. Los meses venideros van a ser de trabajo intenso y bastante ingrato, pero imprescindible. Es ahora cuando el ego creador se enfrenta con la realidad y tiene que ceder a sus imponderables. Y recortar, cambiar, esperar, sopesar y volver a cambiar. Así es la vida. 

De todos modos, cuanto más escribo más aprecio a cuantos, buenos o malos creadores, son capaces de rellenar la pantalla del ordenador con textos que nadie más ha construido. 

¡Hay que ver lo que cuesta mantener las obsesiones!

miércoles, 1 de agosto de 2012

El tercero de varios: "Una educación libertina", de Jean-Baptiste del Amo.




Publicado por Cabaret Voltaire ya el año pasado, creo que esta novela es un ejemplo esclarecedor sobre lo que, para bien y para mal, nuestros vecinos del norte entienden por "éxito literario de la temporada". Entre otros premios, ganó el Goncourt en 2009.

En primer lugar, es un libro de casi 500 páginas (adobado, por si nos parecían escasas, con una amena entrevista al autor realizada por la misma traductora, Lydia Vázquez Jiménez). 


Yo, que soy alérgico a los ladrillos, pensé que no acabaría su lectura, y menos sin antes soltar cuanto hubiera en mi estómago. Sobre todo, después de las primeras veinte o treinta páginas, que son verdaderamente desagradables. Sin embargo, persistí y juro que lo he terminado. Incluso he releído algún pasaje suelto, por mejor entender lo que se propone Jean-Baptiste. 


En primer lugar, y esto lo declara en la mentada entrevista, pretende desagradar al lector. A fe que lo consigue. Hacía tiempo que no sentía la necesidad física de apartar la mirada de una página impresa. Y en este caso me ha sucedido al menos tres o cuatro veces. Recuerdo que lo leía a las siete de la mañana en el cercanías y en más de una sesión llegué a Atocha trastornado por completo. 

La historia parece un Bildungsroman al uso, solo que centrado en el aprendizaje de la crueldad, el vicio y la abyección del personaje principal, de nombre Gaspard. Este, un joven labriego huido del campo a París, tras conocer a Étienne de V., noble libertino, se propone ascender cuanto antes la escala social. Para ello, se desprende de toda moral y, con ella, de todo atisbo de humanidad, como ha aprendido de su mentor en carne propia.


Y hay que decir que lo logra, aunque en su misma pretensión lleva el germen que acabará por dar al traste con todo, incluso su existencia.


La prosa de del Amo es exuberante, algo repetitiva y muy recargada, pero hipnótica. Tan pronto topas con páginas que dan envidia, por lo bien ejecutadas, como otras en que el libro se te cae de las manos. Y es que esta obra es excesiva, se mire por donde se mire. Excesiva es la pasión del autor por la novelística (francesa, sobre todo) de los siglos XVIII (Sade, Diderot) y XIX (Flaubert, Zola), así como por lo más afín del XX (Proust, Wittkop, Genet).


Excesiva, su fijación por lo corrupto, mórbido, depravado, asqueroso. Tanto en el aspecto físico como en el moral. Esta misma corrupción es la que, incardinada en su propio cuerpo, llevará a Gaspard a la cumbre de toda buena fortuna, que diría el clásico, y a su temprano final. 


Excesiva es también la descripción incesante a que somete al lector. No porque no sea brillante, de las más que he leído estos años, sino porque trata las figuras de París, el Sena o los ambientes de la nobleza como si fuesen personajes ellos mismos. Incluso están mejor definidos que algunos de los que campan por las infinitas páginas del libro. 


                                      Jean- Baptiste del Amo


En definitiva, una novela muy apropiada para el gusto francés, como decía. Literaria, recargada, epatante, algo petarda, muy sofisticada e incapaz de dejar indiferente a nadie.


Pero ya me gustaría tener tres o cuatro tochos así en España todas las temporadas. Otro gallo nos cantara.

Cómo está el patio




No creo que nadie necesite ser informado del talante "liberal" de los que por desgracia (de todos) nos gobiernan, pero aquí hay una perlita relacionada con la enseñanza en esta mi gloriosa Comunidad. Sin más comentarios.


http://mmbporlaeducacionpublica.blogspot.com.es/2012/07/lectura-publica-de-comunicado-sobre-la.html?spref=tw

martes, 24 de julio de 2012

El segundo de varios: "Última isla", de Lafcadio Hearn.





Este que ven aquí es L. Hearn, escritor de origen greco-irlandés afincado en norteamérica y autor de una novelita espléndida, sorprendente, titulada "Última isla". 


Lo curioso es que llegué a conocerlo gracias a mi afición por la literatura japonesa. Y es que, en los últimos años de su vida, Lafcadio se fue a vivir a Japón (estamos hablando del último tercio del siglo XIX), donde se casó y escribió diversos libros sobre las costumbres y mentalidad japonesas. 




Pues bien: la acción de "Última isla", editada por Errata Naturae, se sitúa cerca de Nueva Orleans. La última isla del título era, allá por 1856, una isala barrera en la costa de Luisiana y balneario de moda entre la burguesía de la ciudad. Una tremenda tempestad la barrió por completo, matando a cuantos turistas y aborígenes se encontró a su paso. 


Poco después, un pescador español que hace algún tiempo ha perdido a su hija y busca despojos de la tormenta encuentra viva a una niña, a quien llamará Chita. Al parecer, sus padres han muerto en el huracán. 

La historia no tiene demasiada enjundia, pues lo importante es el lugar, las gentes que lo habitan, las descripciones cautivadoras de la atmósfera criolla de esa zona del Golfo de Méjico. Su prosa tiene una intensidad casi musical. Hearn es capaz de describir como nadie las tonalidades de la luz, los sonidos incesantes del mar y la vegetación, los aromas de la brisa entre las islas. Y a eso se dedica con fruición en la primera parte del volumen. 


Cuando la historia adquiere densidad dramática, al final de la misma, nos topamos con un final brusco, dramático, inesperado, pero coherente y verosímil. Entonces entendemos qué quería decir con tanta descripción del carácter de la naturaleza y las gentes de las isla. Uno de los grandes aciertos de esta novelette que con el tiempo ha ido ganando densidad y pide una relectura sosegada. 


Muy recomendable para quienes no esperan encontrar la acción en un ir aquí y allá correteando de mal modo, sino en el remanso tangible de las cosas que suceden a su ritmo, sin sobresaltos, inexorablemente. 

miércoles, 11 de julio de 2012

Hoy dejo la palabra a Rosa María Artal







Lo tengo puesto a la derecha, en el enlace de El Periscopio. De todos modos, no dejéis de echarle un vistazo. Hoy estoy tan cabreado que no me salen las palabras con el mínimo de elegancia imprescindible para que no me pongan una querella por injurias. Pero que conste que me estoy cagando en todo lo que se menea. 

http://rosamariaartal.com/

sábado, 7 de julio de 2012

"Roja como la sangre", de Tanith Lee


La hermosa Reina Bruja abrió el estuche de marfil donde guardaba su espejo mágico. El espejo estaba hecho de oro oscuro, oro tan oscuro como la cabellera que se derramaba sobre la espalda de la Reina Bruja. De oro oscuro era el espejo, y tan antiguo como los siete árboles de troncos negros y achaparrados que había al otro lado del cristal azul claro de la ventana. 
Speculum, speculum -le dijo la Reina Bruja al espejo mágico-. Dei gratia.
-Volente Deo. Audio.
-Espejo -dijo la Reina Bruja-, ¿a quién ves?
-A ti, mi señora -replicó el espejo-. Y todo lo que hay en esta tierra. Salvo a una persona. 
-Espejo, espejo, ¿a quién no ves? 
-No veo a Bianca. 


La Reina Bruja se persignó. Cerró el estuche que contenía el espejo, fue lentamente hasta la ventana y contempló los árboles a través de los paneles de cristal azul claro.


Catorce años antes otra mujer se había detenido ante esta ventana, pero no era como la Reina Bruja.  Aquella mujer tenía una cabellera negra que le caía hasta los tobillos; vestía un traje carmesí y llevaba el cinturón a la altura de los pechos, pues su embarazo estaba muy avanzado. Y esta mujer abrió la ventana que daba al jardín invernal, donde los viejos árboles se agazapaban entre la nieve. Cogió una afilada aguja de hueso, se la clavó en un dedo y dejó caer tres gotas de sangre sobre el suelo del jardín. 


-Que mi hija tenga el cabello tan negro como el mio -dijo-, tan negro como la madera de estos viejos árboles retorcidos. Que tenga la piel como la mía, blanca como esta nieve. Y que tenga mi boca, roja como la sangre. 


Y la mujer sonrió y se lamió el dedo. Llevaba una corona en la cabeza, y la corona brillaba en el crepúsculo como una estrella. Nunca se acercaba a la ventana antes del crepúsculo; no le gustaba el día. Era la primera Reina, y no poseía un espejo.




Bien: si este comienzo de "Roja como la sangre", un cuento de apenas catorce páginas de la autora británica Tanith Lee, no anima a seguir leyendo, de verdad que no sé qué lo puede lograr. Yo lo encontré en una recopilación interesante, pero más bien irregular, de relatos de vampiras publicada por Valdemar. 




Y, en efecto, es una versión oscura, desencajada y lírica del cuento clásico de Blancanieves, con sus siete enanitos incluidos. Lo sorprendente es que, jugando con elementos tan manidos y siempre al borde de caer en lo naïf y en el ridículo, evita el tedio y da una revisión gótica del cuentecillo que provoca más de un escalofrío. Aquí nada es consabido, todo parece diferente de lo que hasta ahora nos han contado. Y, al acabar, uno tiene la sensación de que eso era lo que realmente sucedió en aquel bosque y no otra cosa. 


La grandeza de una buena versión es hacer que parezca imprescindible, tanto o más que el original. 




P.D.: Podéis leerlo entero en 
http://archivorelatos.blogspot.com.es/search/label/TANITH%20LEE

(aunque la traducción de Valdemar es bastante mejor).

sábado, 30 de junio de 2012

El primero de varios: "FrICCIONES", de Pablo Martín Sánchez



Llevo tiempo sin criticar ninguna de las (no demasiadas) lecturas de narrativa que he acometido estos últimos meses. La más reciente es este libro de cuentos titulado "FrICCIONES". Lo habían alabado como uno de los más interesantes del 2011 y, a bote pronto, me pareció que al menos estaba dignamente escrito. 


He de decir que al principio no me gustó demasiado. Pensé que había dado con un graciosillo con ciertas dotes de narrador y dos ideas que él creía ingeniosas: un peligro para la ciudadanía. A mí se me antojaron repetitivas, aburridas y previsibles. Peor aún: no tenían nada de gancho, y eso es pecado capital en historias de apenas dos páginas. 


Sin embargo, la cosa fue mejorando poco a poco y al acabar el volumen he de decir que Pablo Martín es un escritor eficaz, sobrio, nada amanerado y con sabiduría para atacar diversos estilos y técnicas y salir (a menudo) bien parado. 


Me ha gustado hasta cuando se equivoca, en esos relatos parcialmente fallidos, no redondos, quiero decir, que sin embargo muestran una apreciable cultura, ideas interesantes, referencias a clásicos por todos lados y buen hacer, qué demonios. No siempre va a estar uno al máximo nivel. Hay que saber hacer bien incluso las cosas que salen mal. Hasta en eso hay categorías. 




De todos modos, me quedo con delicias (de marcada influencia de Borges, Perec, Cortázar y otros menos evidentes) como "De sueños y de versos", "El cubo de Rubik", "Faustine", "A las tres y veinte más o menos", "Verbigracia", "Entropía" y  "Accidente". Cuento este último con diferentes narradores y más trabajado desde el punto de vista técnico que hace esperar con interés su primera novela, "El anarquista que se llamaba como yo". Al parecer, en la actualidad la está elaborando. 

martes, 19 de junio de 2012

Dylan Thomas. The force that through the green fuse...



Casi parece otro mundo aquel en que tenía por sumo pontífice de los versos a mi admirado Thomas. 

Y qué mala poesía se escribe bajo el influjo de algo tan visceral como estas líneas espléndidas, que dejo traducidas para que nadie se me enfade: 

The force that through the green fuse drives the flower

The force that through the green fuse drives the flower
Drives my green age; that blasts the roots of trees
Is my destroyer.
And I am dumb to tell the crooked rose
My youth is bent by the same wintry fever.

The force that drives the water through the rocks
Drives my red blood; that dries the mouthing streams
Turns mine to wax.
And I am dumb to mouth unto my veins
How at the mountain spring the same mouth sucks.

The hand that whirls the water in the pool
Stirs the quicksand; that ropes the blowing wind
Hauls my shroud sail.
And I am dumb to tell the hanging man
How of my clay is made the hangman's lime.

The lips of time leech to the fountain head;
Love drips and gathers, but the fallen blood
Shall calm her sores.
And I am dumb to tell a weather's wind
How time has ticked a heaven round the stars.

And I am dumb to tell the lover's tomb
How at my sheet goes the same crooked worm.


La fuerza que por el verde tallo impulsa a la flor

La fuerza que por el verde tallo impulsa a la flor
impulsa mis verdes años; la que marchita la raíz del árbol
es la que me destruye.
Y yo estoy mudo para decirle a la encorvada rosa
que la misma fiebre invernal dobla mi juventud.

La fuerza que impulsa el agua entre las rocas
impulsa mi roja sangre; la que seca los arroyos parlantes
vuelve cera los míos.
Y yo estoy mudo para contarle a mis venas
cómo la misma boca bebe del manantial de la montaña.

La mano que arremolina el agua del estanque
remueve las arenas; la que amarra las ráfagas del viento
iza mi vela de sudario.
Y yo estoy mudo para decirle al ahorcado
que el barro del verdugo está hecho de mi arcilla.

Los labios del tiempo sorben del manantial;
el amor gotea y se acumula, mas la sangre vertida
calmará sus pesares.
Y yo estoy mudo para decirle al viento en la intemperie
cómo ha trazado el tiempo un cielo entre los astros.

Y yo estoy mudo para decirle a la tumba de la amada
que en mi sábana avanza encorvado el mismo gusano.

Versión de Elizabeth Azcona Cranwell

Esto hace aguas





El presidente, desaparecido en combate; su gobierno, knocked out; la prima arriesgada esa, a quien nadie conocía pero se ha hecho íntima en dos jetazos, por la estratosfera; el BCE, que si quieres arroz, Catalina; el FMI, hecho un don Erre que Erre redivivo y pidiendo más carne para Frankenstein y mucha más sangre para Drácula. 


"¡Que le corten la cabeza!", claman sus lagarderes y sicarios igual que la Reina de corazones, solo que ahora van a aplicarlo a pensionistas, funcionarios y etecés. 


Si es que el que no se divierte en este país es porque no le da la real gana...

viernes, 8 de junio de 2012

Won't get fooled again



Nunca he sido muy de la cuerda de The Who, pero qué demonios, sus directos no tenían rival. Si no me creen, compruébenlo en este vídeo. 






Y, en cuanto a si el tema lo he elegido aposta, desde luego que sí. Pero no sé si va a ser verdad lo de que no nos tomen por gilipollas otra vez. ¿Ustedes qué opinan?

jueves, 7 de junio de 2012

Y parió la abuela





Ya tardaba la Aguirre en meter mano al sueldo de los funcionarios de la Comunidad de Madrid. Se habla de un 3,3%, que unido al 6,5% de hace un par de años, más la congelación de sueldos desde que tengo uso de razón (¿os acordáis de la milonga del "déficit cero" de Aznar?), más el empeoramiento de las condiciones de trabajo en la enseñanza, dejan a uno con unas ganas tremendas de ir a trabajar todos los días. Tremendas.


Pero lo mejor es que se aduce que esta bajada de sueldos es para equilibrar el déficit de una comunidad que, oh, sorpresa, hasta hace poco era puesta por la misma inútil de la Aguirre como modelo de gestión. Otra más de sus innumerables mentiras. 


Es decir, que recorta todo lo recortable en todas las partidas que se le ocurren y no es capaz de gestionar nada en condiciones. Ni Justicia (la quiso devolver al Estado porque no le salían las cuentas tras el fiasco de la macro-ciudad de la ídem, que aún está sin acabar, y lo que queda) ni Sanidad (tres cuartas partes de lo mismo) ni Educación, ni Obras Públicas (¿cuanto dinero cuestan a la Comunidad las autopistas de peaje que no usa ni dios, pues son prohibitivas y están mal diseñadas?) . 


Esta señora es simplemente una incompetente y una torpona de baja estofa. No tiene ni puta idea de gobernar, pero ahí está, con sus triquiñuelas de populista cutre, con esas pintas de guarra del PP (guarro es el que hace guarradas, ¿no? Pues eso).


En fin, hoy estaba pensando en pasar al insulto personal pero he decidido hacer simplemente crítica política, o social. Mañana cobraremos todos un 3,3% menos (eso dicen ahora, habrá que ver la nómina) por trabajar más horas, con más alumnos y menor dotación económica. 


Por cierto: ¿sabían ustedes que los institutos (públicos, claro) de la comunidad estamos con el agua al cuello porque, en lugar de darnos allá por abril el 70% de los ingresos totales, que cada año se van reduciendo, solo nos libraron el 30%? Y lo mejor es que ni se han dignado decirnos cuándo nos van a ingresar el resto, así que imagínense lo agradable que es gestionar un centro con innúmeros gastos corrientes con estas carestías e incertidumbre. Actualmente no creo que podamos llegar a principios de julio, cosa que ya hemos notificado por carta a quien corresponde. Pero como si se lo contamos a la farola del mar. 

Esta gentuza solo escucha lo que se inventa ella misma para su solaz. Son nefastos, os lo digo yo, que los conozco de hace tiempo. 

viernes, 1 de junio de 2012

"Triste plaisir et douloureuse joye", de Gilles Binchois



"Triste placer y gozo doloroso". Quizá sea eso lo que siento al ver cómo los indecentes, los soberbios de ayer y ahora mendicantes internacionales se estrellan contra los mismos males que hace nada criticaban, iracundos. 


Cómo será posible, si ellos los iban a difuminar con su sola ocupación de los salones dorados. Pero la vida es cruel, y deja la ineptitud al aire en cuanto uno se cree más establecido. 




Yo, que soy mejor persona, les regalo a cambio estas delicias tardomedievales, para que aireen sus bajos humores y recuerden aquello de "otros vendrán que buenos nos harán". 




Lo peor es que, tras el paso de los bárbaros, puede que no quede cosa entera que volver a su antiguo esplendor. 

jueves, 31 de mayo de 2012

Luigi Nono

Y ahora, esta cosa espectacular (y bastante asequible) de Luigi Nono, al que también había descuidado últimamente. 


Recomiendo que se sujeten bien al asiento.