viernes 17 de febrero de 2012

"Un momento de descanso", de Antonio Orejudo





Estoy perplejo. Por primera vez en mucho tiempo, una novela de poco más de 200 páginas ha conseguido que pase de la irritación inicial al placer de leer un texto ágil, entretenido y coherente y finalmente al desconcierto y la desilusión. Todo un logro. 

El comienzo, con un tratamiento caricaturesco y absurdo de personajes y situaciones, da ganas de tirar el libro a la basura. Gracias a que tenía verdadero interés en descubrir por qué la crítica la había catalogado como una de las mejores novelas del 2011 encontré la paciencia para no hacerlo.

Afortunadamente, porque al poco el libro remonta el vuelo y las peripecias de Cifuentes o del mismo Orejudo, que ejerce de narrador (y medio adivino, aunque solo a ratos, cuando le interesa al Orejudo-autor) están contadas con un estilo ágil, fácil de seguir, si bien no muy elegante.




De hecho, uno se siente inmerso en la narración de la peripecia norteamericana del amigo Cifuentes y después, ya mediada la novela, intrigado por la trama descubierta en el seno de la universidad española donde es acogido tras su caída en desgracia.

Poco importa que haya algún desliz argumental (la ya mencionada capacidad adivinatoria de Orejudo-narrador, por ejemplo, o alguna ocurrencia de la que no se ve bien lo pertinente) porque el lector se ve arrastrado con deleite hasta el final.

Y ahí se estropea lo bueno de esta novela, que no es poco. El desenlace es mediocre, torpemente realista, decepcionante para lo que había prometido a lo largo de bastantes páginas que ahora no se entiende qué pretendían. 


De hecho, uno se queda con la sensación de que el autor no sabía muy bien cómo acabar la historia, que ya he comentado que tiene momentos de brillantez, y entonces ve que algunos hilos de la trama no acaban de encajar, o de autojustificarse, o que no interesan un ardite porque son superfluos. 


Mal modo de rematar una novela notable por otros motivos. Ya digo que Antonio Orejudo es un excelente narrador. Debería, no obstante, haber pulido mejor esos detalles para evitar los desequilibrios y contradicciones, porque la verdad es que uno se queda con la miel en los labios. 


No sé si era esto lo que esperaba...




P.S.: Incluso la portada (de Editorial Tusquets) es feísima y tampoco parece tener mucho que ver con la historia.

jueves 16 de febrero de 2012

"Iphigenia en Tracia", de José de Nebra, por El Concierto Español




Con Marta Almajano, María Espada, Raquel Andueza, Soledad Cardoso (sopranos) y Marta Infante (mezzo), nada menos. Una noche memorable. Sobre todo porque, a cualquiera que le dijeran que lo que se escuchó es una zarzuela (del barroco tardío, pero zarzuela), nos tacharía de fantasiosos. 


Como es típico en el género español, hay dos personajes graciosos, Cofieta y Mochila, que fueron interpretados por Andueza y la Infante con chispa y convencimiento. Además de hacer alarde de sus voces, que no son moco de pavo. Marta Infante estuvo espectacular. Marta Almajano no le fue a la zaga. 





Aunque creo que la mejor de la noche fue María Espada. Posee una capacidad para la interpretación precisa, con color y expresividad, además de una voz superlativa y muy bien trabajada, apropiada como pocas para el barroco español. 


En cuanto al conjunto, excelente. Sólido, perfectamente compenetrado con la interpretación vocal, armonioso, con elegante interpretación del ritmo. Destacaron sobre todo en la obertura, en los coros y, por supuesto, en el "Área de trompas" de Orestes, interpretado por María Espada de manera magistral. 




Una noche para el recuerdo, como se puede comprobar. Que aproveche. 

domingo 12 de febrero de 2012

Soplan vientos fríos de revancha...






Y me temo que hay poco que podamos hacer. Sólo quedan cuatro añitos. Y luego, quizás, otros cuatro más. 


En realidad, y salvando las evidentes críticas a la izquierda, que he pormenorizado desde hace años, no entiendo en qué cojones piensan las clases medias y bajas de este país. 


Pues nada, a disfrutar del PP. O de al vuelta a los años ochenta, que es lo más que parecen querer aceptar esos mendrugos. 


Pero si la gente les vota (mayorías absolutas en Madrid y Valencia desde que recuerdo) habrá que pensar lo que dicen algunos: "Algo tendrá la mierda cuando existen coprófagos".


Lo que me fastidia de verdad es que cuando al fin podamos devolverlos a la oposición no va a haber nadie capaz de recuperar tanto derecho fundamental perdido con la excusa cutre de la crisis y el déficit. 


Por lo pronto, ya hemos perdido al juez más valiente (o inconsciente, tanto da) de España. No va a ser lo único, queridos.

jueves 2 de febrero de 2012

Ladies and gentlemen: Roxy Music! (Do the Strandsky)


Gracias a un enlace en Facebook (1) volví, tras varios años de despiste, a escuchar las docenas de temas imprescindibles de los Roxy Music que han conformado mi (nuestro) gusto musical. 


Y no exagero en absoluto: son docenas, literalmente, las canciones de su mejor época que me entusiasman. Nadie como ellos hacía esos ruidos que armonizaban tan elegantemente... Sin embargo, creo que necesito dosis frecuentes de Do the strand"A danceable solution/ to teenage revolution". Lo he decidido. 




"Dance on moonbeams
Slide on rainbows
In furs or blue jeans
You know what I mean
Do the strand".





(1) Me refiero a la página de Juan José Blasco Adé, que está repleta de excelentes referencias musicales. La recomiendo encarecidamente. 

Cake. "I will survive".




Esto es hacer un "cover" con saber y chulería y lo demás, cascaduras y agua clara. 


He dicho. 

martes 31 de enero de 2012

Tomas Tranströmer




DESPUÉS DE UNA LARGA SEQUÍA

"Ahora mismo el verano es gris; noches extrañas.
La lluvia se desliza desde el cielo
y en calma aterriza
como si se tratase de sorprender a alguien que duerme."

"Los círculos de agua pululan en la superficie de la ensenada
y es la única superficie que hay
-lo otro es altura y profundidad,
ascender y hundirse."

"Dos troncos de abeto 
emergen y se estiran en largas, huecas señales de tambor.
Lejos están las ciudades y el sol.
El trueno está en la hierba alta."

"Es posible llamar a la isla de los espejismos.
Es posible oír esa voz gris.
Para el rayo, el hierro es miel. 
Uno puede vivir con su código."



Y eso que está traducido del sueco...

sábado 28 de enero de 2012

Más posturitas.



Creo que ya he aprendido a tomar las cosas como vienen, a no darles la importancia que otros querrían que tuvieran. Incluso a no prejuzgar, por mucho que la realidad rara vez me sorprenda. 


Aún así, de vez en cuando llama la atención el teatrillo de actitudes que aparece ante los ojos cuando menos lo esperas.


Hace unos días, hojeando el diario Público en el insti, me encuentro una generosa entrevista a Manuel Vilas con motivo de la aparición de su última novela (hay que ver cuánto escribe este hombre) titulada "Los inmortales". Sí, como la película y después serie. Sin complejos. 


El artículo no tiene desperdicio. Está firmado por Jesús Rocamora y arranca con esta frase: "Si la imaginación pudiera pesarse igual que se pesan las patatas en el súper, el pobre Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962) viviría con la cabeza permanentemente aplastada contra el suelo por culpa de la gravedad". Muy fuerte.


Hombre, yo tampoco tendría el cuajo de definir, tal que hace M. Vilas, un escrito mío como "un volcán de libertad donde todo salta". Ni de añadir que "el humor es amor también, una forma de crítica contra la autoridad, algo que nos hace más libres y que nos quita la solemnidad propia de la tragedia humana". Básicamente por sentido del pudor, que en mí está muy acentuado. O por estética. 


De todos modos, hay que ver cuánto piensan los escritores cool del momento. Parece que el rollo petardo de los Nocillos se les ha subido a la cabeza. Quizás luego no les rinde tanta cogitación; quiero decir, cuando se ponen manos a la obra, pero ahí está lo pensado. Para que todos vayamos aprendiendo. 


Por ejemplo, cuando manifiesta su candorosa creencia en el progreso (por considerarse "vitalista", cosa que ni quita ni pone, pero bueno) y en el valor de la literatura como terapia contra la alienación. 


En toda la entrevista, muy extractada, por fortuna, he compartido con Vilas una sola afirmación. Cuando dice: "practico una escritura peligrosa porque me meto en berenjenales que son límites propios de la ficción". Y es que eso mismo, sin aspavientos, nos pasa a todos los que en un momento u otro hemos decidido crear, no repetir lo creado. Y tampoco garantiza el resultado; solo constata la actitud del creador. 


Dicho lo cual, propondría a todos los novelistas, independientemente de sus cualidades y presupuestos creativos, que se dedicaran simplemente a escribir. Es que eso de pensar no es lo nuestro, por más que nos empeñemos. 






Vamos, que tengo unas ganas tremendas de leer "Los inmortales".

Esto es el colmo del despropósito



El asunto de los juicios al juez Garzón es de no creérselo. Incluso viviendo en este país y conociendo el colmillo revirado de bastantes ámbitos de la carcundia patria cuesta creer que, por ejemplo, prospere la delirante acusación de un grupúsculo ultraderechista, o neonazi, o lo que sean esos gilipollas de Manos Limpias (1). En cualquier otra circunstancia, en cualquier otro lugar, habría sido desestimada al instante. E investigada la organización, por si las moscas. Aquí, no.  


Está claro que algo le ha picado a la fachísima estructura judicial para que carguen a rebato contra Garzón, acusándole nada menos que de prevaricación por ordenar ciertas escuchas. Si no son legales, le tumban las actuaciones, se invalidan las pruebas y ya está, como sucede con tantos jueces en tantos juicios a quienes nadie ha osado acusar de estar prevaricando.


Segundo, por no sé qué subvención para unos cursos en Estados Unidos que el noventa por ciento de los jueces ha aceptado sin que nunca pasase nada. Simplemente, ridículo. 


Tercero, y aquí les duele, por abrir la causa por los crímenes del franquismo. Aducen que la ley de amnistía de nuestra idílica transición lo ha tapado todo bien tapado. Pero es que los crímenes contra la humanidad no prescriben nunca, que yo sepa. No sólo es lícito, sino que resulta encomiable pretender tales actuaciones. 


Ahora no soy tan patriotero, pero siempre he comentado lo lamentable que fue en su momento no fusilar, no encarcelar, no exiliar y tampoco purgar a los criminales que actuaron a sus anchas durante el franquismo. Policías, políticos, militares... La vida civil se ha sedimentado sobre la prepotencia asesina de una parte de la sociedad. Que, además, ha medrado a partir de la desgracia de los vencidos. 


Y no hablo solo de sucesos ocurridos durante la guerra, sobre lo que habría mucho que decir, sino en la larguísima posguerra del militar fantoche y su cuadra de mantenidos. Sin olvidarnos de la iglesia católica, por supuesto. 


En fin, esto es lo que están intentando detener con el juicio aberrante al juez Garzón. Tanto que el mismo juez instructor de una de las causas asesoró a los analfabetos ultras, corrigiendo las numerosas deficiencias de su escrito de acusación. Y eso, no sólo no es punible, sino que no ha generado ningún tipo de recusación sobre el individuo, que ya podemos imaginar de qué ideología cojea.  


Mañana, domingo 29, a las doce de la mañana, en Madrid, manifestación de apoyo y en contra de los procesos. Sale de la Plaza de las Salesas (junto al Tribunal Supremo) y llega a la de Canalejas. 


A pesar de mi poca afición a cualquier demostración callejera, yo no me la pierdo. 






(1) ¿No fue ese el pseudo-sindicato que denunció a los Lunnis?

domingo 22 de enero de 2012

Pedagogía ful







"Lo malo de la pedagogía es que luego todo se sabe", bromeaba un amigo hace lo que parece una vida. Pienso, sin embargo, que sigue teniendo razón. 


No sé si me explico: a veces me apetece considerar lo propio como algo que ha costado demasiado conseguir para que cualquier indocumentado, sin tener interés en ello, sin saber qué hacer con ese conocimiento, sin prestarle más que una leve atención, llegue y lo venda al barato.


Desearía que se esforzase al menos lo que yo y diese los mismos palos de ciego, perdiese el camino todas las veces necesarias. Mi misión sería tan solo dar la pista en el momento preciso y dejar que se estrellara por sí mismo y se recuperase también a su manera.


Yo, que me dedico a mostrar profesionalmente, tanto en clases como en libros, me temo que no he logrado eliminar un cierto pudor. A veces desearía no haber expuesto aquel amor por cierto libro, por ese autor, por las palabras que escuché de otros profesores, de otros escritores, en canciones que definieron parte de lo que hoy se ve. 


Otro problema de la pedagogía es que, teóricamente, al final cualquiera acaba por saber más que uno mismo. 


¿O esa era su función? No sé...

miércoles 18 de enero de 2012

El lunes murió Gustav Leonhardt




Es decir, el autor de interpretaciones como esta, absolutamente soberbias, irrepetibles, de un virtuosismo que más que apabullar (y apabulla un rato largo) te obliga a entender la música. Cómo fue concebida, qué sentía y pensaba su autor, con qué emociones, qué brío y qué pasión inundaban su mente al componerla. 


Ahora recuerdo la imagen, en su último concierto en Madrid, de un aficionado que, puesto en pie, aplaudía enfervorizado con las lágrimas cayendo por su rostro. 


No sé qué mejor homenaje puede haber para alguien que vivió dedicado a la música. 

martes 17 de enero de 2012

"La península", de Julien Gracq.


"Una mañana, Simon espera a su amante en la estación de ferrocarril de Brévenay, aunque ella, Irmgard, le ha advertido de que puede que no llegue al mediodía. En efecto, cuando aparece el tren, ella no está allí. Para matar el tiempo, Simon decide recorrer la costa bretona en coche mientras aguarda la llegada del siguiente tren". 


Apasionante, ¿no? Casi tanto como el argumento de "El rey Cophetua", que puede que sea el más lacónico de la historia de la literatura. Y, sin embargo, su lectura me parece cada día más imprescindible. Y una experiencia apasionante que no deja respirar al lector más que con su ritmo tenso, delicado, un tanto enfermizo. 


La trilogía de la espera, dicen que forman estas dos historietas y otra más. Dan ganas de hincarle el diente cuanto antes. Bueno, la dejaré reposar hasta que termine las últimas doscientas páginas de "Mentiras fundamentales de la iglesia católica", que estoy leyendo estos días. Pues no soy nadie mezclando lecturas sencillitas...



domingo 15 de enero de 2012

Nadie. Nunca.





La gamberra de la Barberá (véase la foto) ha dicho que todos los funcionarios públicos recibimos regalos habitualmente y que esto es una situación cotidiana. De periodicidad anual, al menos.


Bueno, eso dice ahora, porque en 2009 lo negaba en redondo. Será que tenía la memoria frágil y ahora, tras serias ingestas de Fósforo Ferrero, va recordando mejor. Maravillas que obra en el organismo la instrucción de ciertas causas por corrupción.


Yo, que vengo trabajando para la administración pública desde octubre de 1990, if my memory serves me right, estoy más bien desconcertado. Porque no recuerdo que nunca nadie me haya dado nada como agradecimiento por lo bien que su hijo ha aprendido la literatura barroca o los verbos irregulares. 


Y a fe que más de una vez nos hemos merecido algún pata negra embodegado, alguna estilográfica de edición limitada, alguna ayudita para pagar los plazos del utilitario. Creo que incluso con una palmada en la espalda nos habríamos conformado. Así de pobretones somos los docentes. 


Pero no. Nadie. Nunca. 


Tampoco es que lo lamente, porque a la vista de lo mal que se pasa justificando unos bolsos de Vuitton de nada, casi perdono el coscorrón. Pero hombre, de ahí a que la sinvergüenza que sí los recibía por decenas acuse a los demás de ser tan receptores como ella... Era lo único que nos faltaba. No solo no cobramos sino que encima nos toca pagar la cama. 

miércoles 11 de enero de 2012

El Cuarteto Emerson, en Madrid este viernes.





Con el siguiente programa:


Thomas Adès. Cuarteto de cuerda n. 2 "The Four Quarters" (2011).
Wolfgang Rihm. Cuarteto de cuerda n, 4 (1980-81).
Béla Bartók. Cuarteto de cuerda n. 5 Sz 102 BB 110 (1935).


Y con estos precios de entradas, que casi da vergüenza mostrarlos: 


Zona A (butacas y tribuna central): 10 €.
Zona B (tribunas laterales): 7 €.


Entradas último minuto (para menores de 26 años)
Zona A: 4 €.
Zona B: 2,80 €.


En fin, a ver quién resiste luego la tentación de comentar el concierto. Sobre todo, si tocan como tocan: 




sábado 7 de enero de 2012

¡Man regalau un kindel, cos!





Y veo tres problemillas de nada en el aparato: 


El primero es que, por mucho que insistan, esa pantallita no tiene nada que ver con el libro en formato tradicional. O sea, con hojas de papel, tapas de pasta, ruido al pasarlas, peso y textura característicos, etc. 


Su lectura es un hecho físico muy diferente y eso nos lleva a otro tipo de relación con el texto. En mi caso, tiendo a hojear, no a leer. Es decir: mi mirada se desliza como en la pantalla del ordenador. Y no es lo mismo buscar información en internet que leer un texto literario. Tengo que esforzarme para entender cabalmente el contenido, no siempre claro, de un libro que en otras circunstancias podría haberme apasionado.


El segundo, que su oferta, por mucho que los de Amazon quieran venderme la moto, no es nada atractiva. Porque antes que leer las novedades cutres de siempre prefiero dedicarme a la cría caballar. Mientras las editoriales más minoritarias (y mucho más interesantes) que suelo frecuentar no pongan sistemáticamente su catálogo en formato digital, no creo que yo sea demasiado adicto a este artilugio. 


El tercero, que no me da la gana de pagar catorce o quince euros por un libro que en la tienda, de verdad, con olor a libro, ruido de páginas y todo eso, me va a costar dieciocho o veinte. La relativa comodidad de descargarlo al instante no justifica ese abuso. Vamos, que mientras las novedades no las cobren a un máximo de cinco o seis euros calculo que va a haber bastante pirateo. 


Ya apareció el otro día Lucía Etxebarría diciendo que no le compensaba escribir para que el producto de su genio literario se esfumara con la piratería. Yo no puedo menos que aplaudir su decisión de no torturarnos más con sus libros pero, alivios aparte, tiene toda la razón. 






Comentábamos estas navidades en lo de Pepito (Librería Antígona, C/ Pedro Cerbuna, Zaragoza) que a nadie se le ocurre llamar al fontanero, solicitar los servicios de un médico o adquirir un cuadro y considerar que no tiene por qué pagar nada. Sin embargo, con cierto trabajo intelectual de tipo creativo se ha extendido la idea peregrina del todo gratis. 


De seguir así, dentro de unos años no habrá quien tenga la menor intención de ponerse a escribir y luego publicar lo que ha parido. ¿Para qué, si lo divertido es imaginar historias y el trabajo duro empieza al enfrentarse con el folio vacío? 


Habrá que reconocer a la petarda de Etxebarría el mérito de haber puesto el asunto crudamente encima de la mesa. Al menos, la chica es directa. Si este problema no se solventa ahora mismo, me temo que vamos a vernos abocados a una situación peor que la de los músicos. 


Porque estos pueden hacer bolos y sacar de otro lado lo que pierden en "royalties", pero ¿qué gira de actuaciones puede hacer la inmensa mayoría de los plumíferos? ¿Y cuánto va a querer pagar el público fiel por una conferencia de mentes eximias como las que todos tenemos presentes?





jueves 5 de enero de 2012

Otro regalito para el nuevo año: Cuarteto de cuerda nº 12, de Wolfgang Rihm.



Aunque a algunos no se lo parezca, este es tan exquisito como el de "Alcina", de Haendel, que incluí el pasado día 2 de enero. Solo que exige una atención mayor (y diferente) ante el desafío. Y quizás no resulte tan relajante. Pero es muy bueno, de verdad. 



miércoles 4 de enero de 2012

No, si yo entiendo al ex-presidente del Valencia C.F.






Y, como él, a veces me he visto presionado para soltar una pasta que no podría justificar de ningún modo. También, como a él, me ha impresionado la entidad de las personas que me pedían esos libramientos. Y sabía del prestigio que obtendría a sus ojos, los problemas que me iba a evitar y lo bien considerado que estaría. 


Pero, a diferencia de todos esos responsables de las diversas Generalitats, presidentes de empresas, de clubes y demás, sé que el dinero, sobre todo si es público, es una cosa bien seria a la que tengo gran respeto, por no decir miedo cerval. Y que todo gasto hecho debe ser respaldado por su correspondiente factura. E incluido en su concepto apropiado. Y defendido cada principio de año ante quienes controlan mi gestión. 


Por ello, lo lamento pero no hay excusas. O se hace bien o lo contrario, perdónenme ustedes, es un robo. En cualquiera de sus variantes: desfalco, apropiación indebida, desvío de fondos, como queramos tipificarlo. Pero robo. 


Dicen los vejetes de cualquier plaza pública que en España hay mucho sinvergüenza. Puede que sí. Lo que hay es demasiada gente sin miedo a que la pillen cuando roba a todos los demás y demasiada gente que no tiene miedo a que alguien vaya un día a investigar sus cuentas. 


Que esto no es Suecia, señores. Ni tampoco hace falta. Considero, no obstante, que la honradez es asunto privado. Establecer el miedo al lobo sí es deber de los gobiernos. 

lunes 2 de enero de 2012

Magdalena Kozená. Porque sí.




Esta aria de "Alcina" (Haendel) me parece de perlas para comenzar el espléndido año 2012 que nos espera. 


También les regalo un poema de Safo de Mitilene que siempre me ha parecido delicioso y, por cierto, muy apropiado para leer con esta música, suave, de fondo.

Hay algo en la Kozená, ese gesto de enfado infantil que adopta cuando se enfrenta con los pasajes más arrebatados, que me retrae a una sencillez anterior al conocimiento. No porque una (Magdalena) u otra (Safo) no supieran perfectamente lo que hacían o no procedieran de una tradición que dominaban: 


"Me parece que es igual a los dioses
el hombre aquel que frente a ti se sienta, 
y a tu lado absorto escucha mientras
dulcemente hablas
y encantadora sonríes. Lo que a mí
el corazón en el pecho me arrebata;
apenas te miro y entonces no puedo 
decir ya palabra. 
Al pronto se me espesa la lengua
y de pronto un sutil fuego me corre
bajo la piel, por mis ojos nada veo,
los oídos me zumban, 
me invade un sudor frío y toda entera
me empequeñezco, más que la hierba pálida
estoy, y apenas distante de la muerte
me siento, infeliz".


Es evidente que no. Pero entenderán que ese sentimiento de  falsa ingenuidad, tan difícil de conseguir cuando se han sobrepasado los límites y perdido el contacto con lo esencial, tiene una ilimitada capacidad de seducción. 


En efecto, lo más delicado es un excelente compañero para estos tiempos de barbarie intelectual que nos ha tocado soportar. Disfrutémoslo mientras nos dejen. 



sábado 31 de diciembre de 2011

2011, otro año maravilloso



Como todos los finales de año, tengo la sensación de que los doce meses anteriores han sido, en mayor o menor grado, un despilfarro de tiempo.


No es así, desde luego. Y afirmo que conviene luchar contra el abuso occidental de la acción por la acción y el concepto de eterno progreso. Ambos nos han llevado a donde estamos, disfrutando de esta crisis tan buscada, de este gobierno tan deseado, de esta sensación de abatimiento tan connatural. Si es que solo nos contentamos con lo mejor...


Pero vaya, que estaba hablando de mí y enseguida salto a lo general. En eso soy opuesto a otros muchos escritores, que solo saben hablar de ellos y sus picorcillos, suponiéndolos universales. Pero tampoco deseo dar mortaja al 2011 con un resquemor corporativo. 


Dentro de lo que cabe, para mí ha sido un año de comienzo. Ahora lo veo como el inicio de una cierta regeneración. No sé todavía si los frutos van a verse pronto o se harán esperar. Tengo el cuerpo un poco tonto, me temo. Pero la línea está trazada. Ya solo falta seguir en ella. Y espero que su estela dure unos cuantos años más sin deslucirse. 


Bien: algunos de mis propósitos ya los he expresado en entradas anteriores de este blog. Otros son fáciles de adivinar: adelgazar unos kilos, terminar esta novela (luego, repasarla y volverla a repasar, dejar que repose y darle una vuelta final antes de mostrarla por ahí), intentar dedicarme un poco menos al trabajo... En fin, lo de siempre. 


¿Dentro de doce meses sentiré lo mismo que ahora?

lunes 26 de diciembre de 2011

A veces, el ojo izquierdo ve mucho mejor

 No me resistiré a incluir el artículo de José Mª Izquierdo titulado "Donde esté un buen curriculum...". A veces es mejor dejar que otros puntualicen con más tino lo que resulta evidente a poco que se pare uno a observar.

Y es que la estulticia de los medios afines al PP, la arrogancia de estos últimos y otros detalles me hacen prever que esta crisis va para largo si no cambian la línea principal de sus actuaciones. Aunque, con la mayoría absoluta que les hemos dado, ¿qué van a cambiar?


http://blogs.elpais.com/ojo-izquierdo/2011/12/donde-est%C3%A9-un-buen-curriculum.html#more

miércoles 21 de diciembre de 2011

Deseo de ser metrónomo.





De los grandes baterías clásicos se dice que, estén lo exaltados que estén, improvisen libremente o interpreten repertorio convencional y manido, siempre son fiables como un metrónomo. Máquinas de marcar el ritmo, de arraigar el arte en lo terreno, en la base que le da impulso para flotar. 


Con el tiempo, me gustaría que las páginas de este blog tuvieran ese carácter mundano y a la vez intemporal. Es decir, que sirvieran para caracterizar el momento en que se publicaron, sus balanceos histéricos, y a la vez dotaran su lectura de un abanico más amplio. Algo así como una cobertura de pensamiento que alzase sus palabras a la categoría de características o, más bien, de intemporales.  


En realidad, no sé si estoy hablando de estas páginas o de las otras, las de verdad, las que se resisten porque no estaban en sazón, no había necesidad en su existencia desprendida, pero en cuanto tenga el reposo necesario van a caer como fruta de verano. 


Siempre que intervengo en mis imaginaciones (vulgo: que comienzo un proyecto) me pregunto por el resultado final. Pero no el que yo pueda percibir inevitablemente desde dentro del cascarón creativo, sino el que los demás, los destinatarios únicos de ese esfuerzo, van a entender, a juzgar, a saborear. 


¿Hasta qué punto está bien medida la ironía? ¿Cómo se leerá la alusión que a mí me apetecía mostrar? Seguro que de modo diferente, inesperado. Situación que enerva tanto como tranquiliza, aunque siempre sorprende: yo no quise decir vuestras ideas pero, muy a mi pesar, están ahí. 


Si después de esta bofetada de humildad alguien sigue siendo fatuo y arrogante, se merece todas las que le puedan dar de verdad. 


Y, sin embargo, desearía que una sola vez, por casualidad y en un párrafo insólito, consiguiese medir lo que aún no ha sido expresado.

lunes 19 de diciembre de 2011

Me temo que estamos de bajona.





Flota por ahí un ambiente generalizado de pesimismo, una abulia tensa, quizá mezclada con dosis de miedo ante lo que se nos viene encima. Me pregunto por qué. 


Por qué hemos de estar cariacontecidos si lo que sucede es fruto directo de nuestras acciones. Tanto es así que estamos dispuestos a volver a las andadas en cuantito nos den un respiro. 


Vean, por ejemplo, la promesa del de la barba de reanudar las deducciones por compra de vivienda habitual. ¿Le apetecerá inflar otra burbujita? Creo que el fuelle no da para más historias, máxime con la situación catatónica del crédito, pero vaya. Por intentarlo no va a ser. Hay que tropezar de nuevo en el mismo peñasco. 


Por qué vamos a lamentarnos si nosotros los hemos aupado a donde se regodean de su suerte. Quién se lo iba a decir hace tres años y medio, cuando casi abandonan. Lo bien que viene una crisis para desbancar a los que gobiernan. Hagan lo que hagan y como lo hagan, que eso no importa a nadie. No obstante, después de su despreciable actuación, ahora piden consenso. Hay que ser optimistas. Los otros seguro que van con el rollo de ejercer una oposición razonable y pican. ¡Si es que los hay idiotas!


No veo por qué estamos tan hundidos si todos hemos contribuido a crear la atmósfera de triunfalismo junto al precipicio en que todo servía para aparentar que se es lo que nunca debería. Y comprar lo que no estaba al alcance salvo de los créditos absurdamente generosos. Sí, claro, concedidos por la misma banca que ahora los deniega y ejecuta el embargo. 


Ahora nos dicen que no hay que gastar. Vale. Bueno. Ahorraremos. Lo que no sé es quién va a poner en marcha la maquinaria si nadie compra, pero... 


Si es que deseamos volver a las andadas, por qué negarlo. 
En cuanto vemos una lucecita al fondo del túnel el culo se nos hace  gaseosa. 

lunes 5 de diciembre de 2011

Duetti (Jaroussky-Cencic)



Someto a su consideración experta esta muestra del disco que acaban de editar Les Arts Florissants con dúos barrocos. Se trata de los contratenores Philippe Jarousssky y Max Emmmanuel Cencic. 


Las voces, aunque bien diferentes, están prodigiosamente empastadas. Es evidente cuál de ellas me entusiasma, pero he de reconocer que Cencic tiene un nivel de calidad estratosférico. Da la réplica en todo momento y jamás desmerece. Lo único es que la belleza de la voz de Jaroussky, para mí, no tiene rival en la actualidad. 


domingo 4 de diciembre de 2011

Este Sardà tiene unas cosas...





Me refiero a la carta al director que publicó en el Periódico de Cataluña el otro día:


http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/gracias-senor-zapatero-1229021

Pues debo añadir que no es el único que piensa de ese modo. Yo mismo, aunque sin tanto entusiasmo, sí suscribo la tesis de que difícilmente podemos encontrar un gobierno de este país que haya sido juzgado tan duramente por hechos que en gran medida no han sido culpa suya. 


Bien es cierto que no ha tenido cintura, ni reflejos, ni capacidad de explicación. Y es que a veces parecían bobos. Me desesperaban. Pero que conste que han hecho lo que debían hacer, aun a costa de graves perjuicios para el partido socialista, por simple y llano sentido de estado. Y que los ladradores, que ahora disfrutan de un triunfo totalmente inmerecido, han hecho lo posible por torpedear la marcha del país, confundiendo a sabiendas parte con todo, gobierno con nación. 


Esa idea no me la va a quitar nadie. 


Y que conste otra cosa: desde el primer minuto de mandato del PP voy a empezar a hacer oposición y a ponerlos a caldo en cuanto se me ofrezca la oportunidad. Igualito que hizo la gentuza esta, que empezó en el 2004 y no ha parado hasta volver al poder. 


Pero con más estilo, claro. Todavía hay clases. 

lunes 21 de noviembre de 2011

Paso el día felicitando...



...A bastantes de mis colegas que, me consta, no están de humor para hostias, por la gran victoria de ayer. "Vete a tomar por culo" es lo más lindo que he escuchado, por supuesto. 


Pero también he dado en preguntar a los mohínos qué debía hacerse en el futuro. Disparidad de opiniones, por descontado.


Yo tengo claro que hace falta una reconsideración del papel de la izquierda y del PSOE en particular. Porque si lamentables (y, en cierta medida, injustos) son los resultados del partido gobernante, no por eso me alegra ver al IU de Cayo Lara, especie de sindicalista modelo del ramo del metal (si estuviéramos en el siglo XIX), ganar posiciones a costa del PSOE con un discurso oportunista que da por el saco, ciertamente. 


Ni hablo del partido de Rosa Díez porque suelo ser poco comedido con los rencorosos, sean Pedro J. Ramírez, Federico Jiménez Losantos o esa señora. Por cierto, estos dos primeros partieron de posiciones de izquierda más o menos levantisca para pasar a la ultraderechona más retrógrada del continente. Qué casualidad. Igual le pasa lo mismo a la pre-facha, porque tiene unos aires demagógicos y autoritarios que ya dan tufillo. 


Pero me desvío del motivo de este sermón: la necesidad de que el PSOE se defina de una vez por todas como partido de  izquierdas. Está claro que tiene que contentar a sus votantes naturales, que son muchos y ahora están desorientados. Y, sobre todo, debe definir cuál es su función y sus expectativas ante la que nos espera con los peperos y con el neoconservadurismo de ala dura que ya nos castiga a diario. 


Por cierto: hoy sube otra vez la prima de riesgo y baja la bolsa. Esperemos que este no sea la tónica de aciertos que nos ha prometido el PP, porque vamos listos...

sábado 19 de noviembre de 2011

Paso el día reflexionando...





...Aunque no sé muy bien qué opción resulta más atractiva.







Está difícil escoger, ¿verdad?


Solo hay que dar la vuelta a la moneda y leer (y entender cabalmente) lo que ofrecen uno y otro. Entonces se ve la diferencia. La enorme diferencia. 

domingo 13 de noviembre de 2011

Jaroussky, cómo no.




El Teatro Real intimida un pelín. No tanto por su historia ni por el público que acudió ayer a la exhibición de Jaroussky (más joven que de costumbre, lo cual es muy de agradecer) sino por la seca fealdad del edificio, el gusto muy discutible de su ornamentación y, en general, por la sensación de que uno se embute en sus butacas de patio y todo es demasiado alto, demasiado dorado, demasiado caro. 


No obstante, la noche fue memorable. El señor Jaroussky estuvo en su salsa, hizo de las suyas y dejó al público rendido y admirado. 




Además, la orquesta de Cleveland, Apollo's Fire, dirigida por Jeannette Sorrell, me pareció deliciosa. Excelente su primer violín, muy bueno el tiorbista y guitarrista y descomunal el primer cello, llamado René Schiffer. Sobre todo cuando pudo lucirse con el concierto para dos cellos en sol menor de Vivaldi, RV 531, que fue un alarde de virtuosismo y sensibilidad.


Pero la estrella fue Philippe Jaroussky. En cuanto arrancó con el "Agitato da fiere tempeste", de "Oreste" (Haendel) desapareció la orquesta y sólo hubo un músico en escena: su voz prodigiosa. Fue algo sorprendente. Cantó arias de Haendel y Vivaldi de una dificultad apenas apta para superdotados, como es él, sin duda, y salió triunfante en todos los momentos. 




Destacaría, por lo tranquila y aparentemente sencilla, "Se potessero i sospir miei", de "Imeneo" (Haendel). Hace falta una enorme sensibilidad (aparte de las innegables capacidades técnicas) para abordarla con la emoción requerida, para no desfallecer ni aburrir al espectador. También porque va de menos a más. La serena precisión del momento diría que se adorna solo lo imprescindible para alcanzar las cotas líricas más altas.  






En fin, que me desparramo. Dejo esta muestra para que se deleiten y se hagan también fervorosos del mejor contratenor del mundo.


A pesar de la pastizara que costó verlo en directo, creo que es el dinero mejor invertido de la temporada. El único problema es que luego te vienen cantantes de menos nivel y no, ya no es lo mismo. 

miércoles 9 de noviembre de 2011

Gran debate, señores. Muy grande.



El debate del otro día (que confieso que no vi totalmente por motivos de higiene mental) no fue demasiado interesante. Lo único, quizá, por constatar la indigencia mental de uno y la necesidad del otro de formular una estrategia que no sé si es la que más le conviene por carácter pero que no me desagradó. 


En fin, me fui a la cama con las ideas bastante claras y, oh, sorpresa, al día siguiente aparecen las "primeras encuestas fiables" y resulta que el más cenutrio, solo experto en no dejar ver nada de nada, había dado un revolcón al que demostró alguna idea coherente y bien desgranada sobre los próximos cuatro años. Los periódicos lo tenían bien claro. Todos menos el diario Público, creo recordar. 


"Vaya", pensé, "está claro que me he dejado llevar por la pasión". Lo malo es que no era consciente de haber sentido nada parecido, sino comprobado con bastante desapego lo que ambos tenían que ofrecer. 


Pues bien: acudo al lugar de trabajo, hablo con unos y con otros, tomamos café a mitad de mañana y seguimos charlando distendidamente del asunto y nadie, oigan, nadie en absoluto opinaba lo que las infalibles encuestas. 


Teniendo en cuenta que somos profesores y trabajadores laborales de la pública (esto es: con acceso por oposición, no presentando el carnet de ningún partido ni la recomendación del pater de turno) dudo mucho que seamos todos de la misma ideología. Además, se nos debe admitir una mínima capacidad de raciocinio y análisis de lo que escuchamos, puesto que esa es la base de nuestra actividad. Algo no cuadraba. ¿Cuál es el problema?


"Muy fácil", me dijo alguien que prefiere ser anónimo por razones obvias (si se trabaja para la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid cualquiera puede imaginarlas). "Te voy a poner un ejemplo que quizás no tenga mucho que ver, quizás sí: ¿tú recuerdas qué empresa sufragó casi toda la JMJ papal este verano pasado? ¿Y quién paga a la Comunidad el sueldo de médicos y otros funcionarios cuando no tiene fondos?" 


"Ahora, dejemos el debe y pasemos al haber", continuó. ¿Qué grandes almacenes de la Pérfida Albión, por precisar más, nos han instalado por la cara, sin haberlas solicitado, dos pizarras digitales high-tech en el centro, y lo mismo han debido de hacer en los trescientos y pico institutos públicos de Madrid? O bien: ¿por qué ha sacado la Comunidad su famoso decreto liberalizando totalmente el horario comercial para grandes superficies? 


"Favores que deben ser pagados", respondí yo aplicadamente. "Pues lo mismo pasa con los periódicos. Siguen sembrando todo lo posible, que ya llega el momento de cosechar". Y abundamos en esta anécdota, aquel fleco que no se sabía dónde cuadraba, tales editoriales inflamados durante tantos años, esos artículos de opinión excelentemente pagados que lo único que nunca ofrecen es la opinión de quien los suscribe... 


No hay nada como dar con la clave. Todo cobra su sentido. 






P.S.: Suelo entrar en invertia.com, un foro de economía sólido desde el punto de vista técnico, aunque muy de derechas, como es habitual. Ayer proponían una encuesta  obvia: ¿quién ganó el debate? Cuando yo voté, Rajoy, 48%, Rubalcaba, 46 %. ¿Queda más claro lo que explicaba antes?

sábado 29 de octubre de 2011

"Bestiario", de Juan José Arreola






No merece la pena comentar nada. Simplemente, lean un fragmento de "Bestiario", de J. J. Arreola:


                               EL RINOCERONTE 
El gran rinoceronte se detiene. Alza la cabeza. Recula un poco. Gira en redondo y dispara su pieza de artillería. Embiste como ariete, con un solo cuerno de toro blindado, embravecido y cegato, en arranque total de filósofo positivista. Nunca da en el blanco, pero queda siempre satisfecho de su fuerza. Abre luego sus válvulas de escape y bufa a todo vapor.

(Cargados con armadura excesiva, los rinocerontes en celo se entregan en el claro del bosque a un torneo desprovisto de gracia y destreza, en el que sólo cuenta la calidad medieval del encontronazo.)

Ya en cautiverio, el rinoceronte es una bestia melancólica y oxidada. Su cuerpo, de muchas piezas, ha sido armado en los derrumbaderos de la prehistoria, con láminas de cuero troqueladas bajo la presión de los niveles geológicos. Pero en un momento especial de la mañana, el rinoceronte nos sorprende: de sus ijares enjutos y resecos, como agua que sale de la hendidura rocosa, brota el gran órgano de vida torrencial y potente, repitiendo en la punta los motivos cornudos de la cabeza animal, con variaciones de orquídea, de azagaya y alabarda. 

Hagamos entonces homenaje a la bestia endurecida y abstrusa, porque ha dado lugar a una leyenda hermosa. Aunque parezca imposible, este atleta rudimentario es el padre espiritual de la criatura poética que desarrolla en los tapices de la Dama, el tema del Unicornio caballeroso y galante. 

Vencido por una virgen prudente, el rinoceronte carnal se transfigura, abandona su empuje y se agacela, se acierva y se arrodilla. Y el cuerno obtuso de agresión masculina se vuelve ante la doncella una esbelta endecha de marfil.



Esta es la virtud de las páginas maestras. Quitan el aliento, ¿verdad? 

domingo 23 de octubre de 2011

Hay a quienes se les ha estropeado el plan



Estos son los días en que todos podemos descubrir el conejo dentro de la chistera. Unos se montan la verbena donostiarra, también llamada "Conferencia de Paz" y se vuelven a casa tan tranquilos, con la sensación  de haber cumplido con el encargo. 


Otros, tras la fanfarria etarra de "o ganamos o empatamos, pero nunca perdemos", confiesan que están en las últimas pero sin dejar de joder la marrana, por si nos lo creemos demasiado. 

Y, por último, mis preferidos. Los de ciertas televisiones, tres o cuatro periódicos y otras tantas radios que dicen que no. No puede ser. Tantos años con el enemigo como excusa para hacer y decir lo que nos venga en gana y ahora vienen con que nos abandonan. ¿Cómo vamos a seguir en la brecha si tenemos que pensar y mantener una mínima coherencia en la crítica, si ya no nos vale oponernos a todo?






Pobrecitos míos, cada vez se les pone más difícil el ya de por sí duro trabajo de emporcar la vida del resto de la población. Porque ya no es que tengan opiniones absurdas y tontunas descabelladas, amén de reiterativas y peleonas. Es que todos los que no son tan atrabiliarios como ellos son reos de lesa traición a la patria. 


Anda y que se vayan a tomar por culo a la derecha, como se suele decir. Por si no se han enterado todavía, les pasa lo mismito que a sus enemigos terroristas: sobran.